Los adultos que elegimos estar al lado de estos niños y niñas, nos convertimos en el principal instrumento con el que cuentan para superar las dificultades que puedan surgir en su proceso de desarrollo.

 

Es por esto, por lo que Alén, atiende a los niños y niñas, en estrecha colaboración con sus adultos más cercanos,  que se convierten en co-terapeutas durante todo el proceso de intervención.    

Mamás y papás, acogedoras y acogedores, personal educativo de los centros, son el “adulto seguro”, que proporcionará a los niños experiencias de relación positivas que vengan a desdecir su experiencia de abandono anterior. 

Talleres de apoyo a la adopción y al acogimiento familiar.

Consideramos talleres de apoyo a la adopción al encuentro de, no más de ocho familias, de forma quincenal  durante cuatro horas.
El grupo abordará todas aquellas cuestiones que, relacionadas con el hecho de ser papás o mamás, o acogedoras o acogedores, puedan resultar de interés.

Se conforman los grupos en función de la existencia del número suficiente de familias interesadas.

El taller de apoyo pretende convertirse en un lugar de encuentro, soporte y aprendizaje mutuo para todas las personas que asumimos cuidar y amar a un niño o niña que ha sufrido. Todo nosotros sabemos que las dificultades son muchas y las dudas surgen a lo largo de todo el proceso.

Desde Alén, proponemos los talleres de apoyo  desde el convencimiento que el adulto que está cerca del niño o niña es su principal herramienta para crecer. Se trata pues, de tener a punto las herramientas para afrontar una tarea de tal trascendencia como la  que vosotros asumisteis.

Actividades de cuidado para equipos profesionales.

El día a día en los centros, hogares o en los equipos de atención, frecuentemente, supone una sobrecarga de trabajo que nos impide reflexionar y aprender de nuestra propia experiencia.

Los profesionales que trabajamos en contacto con estos niños y niñas, nos convertimos en muchas ocasiones en su referente afectivo, y por lo tanto, en su posibilidad de experimentar relaciones saludables y sanadoras de un pasado más doloroso.

Es por esto por lo que desde Alén proponemos cuidar de los equipos de profesionales que asumen estas tareas, mediante la supervisión externa y la formación, que les proporcione el espacio y el momento necesarios para sedimentar el conocimiento que les proporciona su práctica diaria.

Talleres formativos

· El malestar del profesional frente a la conducta de los niños y niñas en desamparo.

· El conflicto en los centros de menores.

· ¿Qué les sucede a los niños que han sufrido?

La elaboración de cada taller se ajustará a las inquietudes y realidades de cada equipo.

Algunos talleres sugeridos.

· Qué no funciona en los centros de menores y porqué.

La supervisión de equipos

La práctica profesional en el ámbito de protección infantil  es ardua y compleja, conlleva la combinación de esfuerzos y saberes que nos exige poner en práctica multitud de estrategias y metodologías. 
Los conflictos que hemos de gestionar en nuestra tarea cotidiana con niños y jóvenes vulnerados y vulnerables , nos obliga a garantizar espacios de encuentro y reflexión comunes, que permitan la tener la distancia y la perspectiva necesaria para una toma de decisión y un paso a la acción, que responda únicamente, al interés superior del menor.

La ausencia de estos espacios de supervisión provoca que la toma de decisiones en la práctica profesional, en lugar de estar sustentada por una reflexión compartida y serena, sea sustituida por el desbordamiento, la puesta en escena de  historias personales de cada profesional, sus prejuicios, presiones ajenas, etc. Lo cual provocará un coste en la calidad de la intervención y en el bienestar de menor y del profesional. 

Planteamos un modelo de “supervisión profesional” entendida como un espacio recursivo que sirva para incrementar las habilidades de intervención, por consiguiente, la buena práctica respecto al bienestar de los adolescentes y niños y niñas que atendemos.
Esta metodología implicará una mejora del bienestar en los profesionales, que directamente significará una mejora global en el “adulto seguro” que ponemos a disposición del niño y niña.